Reescritura de NADA MÁS QUE AÑADIR. Publicado el 26/11/2007. !Cómo pasa el tiempo!
Pues eso, que aquí estoy lleno de mocos y agradeciendo que por fin haya llegado el frío. Llevo tres días sin afeitar. Tengo la nariz inflamada de tanto sonármela (la nariz). Mi voz parece la de un pirata dentro de un tonel. La congestión me acompaña a cualquier lugar que voy y me parece que el cerebro se ha vuelto líquido. En estas condiciones me encuentro con la vecina de 18 años con la que llevo deseando cruzarme desde hace seis meses (es el tiempo que vivo en el vecindario). Siempre había pensado que mi edad le podía dar cierto encanto al encuentro. Chica joven con inexperiencia y madurito con mucho tiempo libre. Sin embargo, la naturaleza es sabia. Lo primero que me dice es: Hola, ¿qué tal estás? y yo me lo pienso y le digo..nada. No le contesto nada. La chica debió pensar que estaba frente a una especie de persona con algún tipo de disfunción o minusvalía mental.
La respuesta me la dio el médico. Resulta que para eso hay un nombre. Disfonía funcional. Vamos, que me he quedado afónico. Puto cambio climático. Y preparaos que se acerca el invierno de verdad
lunes, 15 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario