domingo, 7 de septiembre de 2008

RECUPERAR MI VIDA

¿Alguien ha visto mis servilletas? Desde que cumplí los cuarenta decidí poner en marcha mi teoría creativa exponencial. Consiste en que cada vez que voy a un bar cojo cuatro servilletas y en cada una de ellas escribo un relato corto. Me tomo un café por la mañana, una cerveza antes de comer, un café después de almorzar y una cerveza antes de irme a acostar. Mis momentos más productivos son los fines de semana. Me cuesta escribir en los pubs pero me he acostumbrado a la ceguera nocturna. El otro día ocurrió la tragedia. La noche anterior terminé con una tía. Hicimos el amor. A la muy imbécil no se le ocurrió otra cosa que al levantarse abrir la ventana para airear el cuarto. ¿Es que hacía falta airearlo? ¿Qué estaba intentando decir qué huelo mal? ¿Qué tenía que cambiar de aires? ¿Cargar energía y todas esas gilipolleces? El caso es que todas mis servilletas salieron volando. Mi trabajo de los últimos cinco años repartidos por el mundo. !Jodér, yo no quería hacerlo así! Quería que me lo editara mi agente que para eso está buenísima. Juntarlos en un libro, ir a la presentación, hacer lecturas, ventilarme a lectoras a las que les gustara mi escritura. En fin, que el siguiente polvo que le eché no fue lo mismo. Fue rápido y desganado. Os hago un llamamiento para que si encontráis una de mis servilletas por casualidad me la mandéis. Son relatos que la gente interpreta a su manera, le dan una carga de profundidad y reflexión, intentan etiquetar y buscar semejanzas con autores anteriores pero, en definitiva, es mi vida escrita en papelitos y la quiero recuperar. Gracias.

5 comentarios:

Malvina dijo...

Tal vez el viento se los llevó para que empieces una nueva vida, la vida que queres. Já.

Hank dijo...

Pues me cago en el viento, princesa.

Aldo Vidal dijo...

Me gustan tus relatos, es una pena lo de las servilletas.

Admiro tu trabajo.
Saludos.

Hank dijo...

Bueno, todavía quedan bares así que sin problemas. He visto algunas cosas tuyas y me gustan. Ya te firmé en tu blog.
!Salud!

Malvina dijo...

Pañuelos

(Historias de cronopios y de famas, Julio Cortázar)

Un fama es muy rico y tiene sirvienta. Este fama usa un pañuelo y lo tira al cesto de los papeles. Usa otro y lo tira al cesto. Va tirando al cesto todos los pañuelos usados. Cuando se le acaban, compra otra caja.
La sirvienta recoge los pañuelos y los guarda para ella. Como está muy sorprendida por la conducta del fama, un día no puede contenerse y le pregunta si verdaderamente los pañuelos son para tirar.
-Gran idiota- dice el fama-, no había que preguntar. Desde ahora lavarás mis pañuelos y yo ahorraré dinero.

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Y desde ahora qué hacer?