miércoles, 12 de noviembre de 2008

RECORDANDO EL COMBATE

Aquí estoy. Por lo menos estoy. Eso ya es algo. Sentado a la puerta del bar. En la mesa de una terraza. Frente a mi cerveza. Recuerdo las horas de conversación que teníamos. Hablábamos de todo. Sobre todo de sentimientos. No acertábamos a definir ninguno pero nos gustaba charlar de ellos. Cada uno tenía los suyos. Lo importante es que los compartíamos. El amor era el más difícil. Imagínate, ni siquiera Platón lo pudo delimitar. Le sirvió para escribir El Banquete pero no pudo concretarlo. ! Menudo cabrón! Bueno, el caso es que ya se han terminado las horas de tertulia. Parece que la vida se empeña en no juntar a las personas que se quieren de verdad. Les pone la miel en los labios y luego les da la patada en el culo. No importa. Siempre nos ha gustado luchar. La vida nunca nos ha venido como la pedíamos y aquí estamos, disfrutándola al máximo. Ahora ya no te acuerdas de mí pero se te pasará. Seguro que dentro de unos años te vendrán a la cabeza nuestras charlas nocturnas (diurnas en tu caso) y recordarás a ese loco que se quemaba por ti desde la distancia. Nunca nos besamos pero es como si hubiéramos hecho el amor todas las noches (seguro que alguna vez pensaste en mí mientras te tirabas a otro. Si no es así todavía estás a tiempo). Ya sabes como soy. Me gusta ver la vida desde mi ventana. No me gusta la gente (sólo algunas mujeres). Está la gente y estás tú. Algún día escribiré un poema. Por ahora, sólo me atrevo a juntar palabras en una cuartilla amarilla. Esto es para ti. Sólo para ti. No es una despedida. Es una señal secreta a compartir. La vida nos juntará en algún momento y si no ya lo verás. Tu sigue con tu vida. Ya te alcanzaré. Cuando menos te lo esperes estaré a tu lado. La distancia no es problema. Por las noches piensa en mi mirando a la hijaputa de la luna (aunque tengas que subir a la terraza). Es lo único que nos une por ahora. De todos modos, a lo mejor la vida tiene razón. No te hubiera gustado vivir con un viejo cascarrabias como yo. No te podría llevar a bailar (no me gusta la gente), ni ir al cine (no nos gustan las mismas películas), la música que nos va es totalmente diferente. Sólo me habrías utilizado para el sexo (esos rollos de atarme a la cama y follarme hasta la saciedad) y luego, al poco tiempo, en cuanto te hubiera enseñado algunos trucos no tendrías muy claro como deshacerte de mí. Yo seguiría con mis historias de bares, servilletas y polvos fáciles mezcladas con mi biografía. Al final, descubrirías que parte es ficción y cual es realidad. Como todas las parejas acabaríamos quitando libertad al otro. Que paradoja, todos buscamos pareja y luego no nos gusta. Nos da la sensación de que nos privan de parte de nuestra esfera íntima. Bueno, esto es un mensaje en una botella. Léelo y no tires la servilleta. Guárdala. No se me ocurre nada mejor. Soy así de complicado. Aquí estoy. Por lo menos estoy. Eso ya es algo

2 comentarios:

EfeR Soto dijo...

muchas veces estar ya es ganar---

Parece que la vida se empeña en no juntar a las personas que se quieren de verdad.

extraño a una chica,,, o sisisi... y yo sé que ella tambien a mí.

pero dice que no se debe aunque se quiera...

Hank dijo...

Pues dile que si se quiere se debe, que la vida da muy pocas oportunidades. Y no siempre cuando queremos ... podemos
Salud!