martes, 27 de enero de 2009

SE NOS ESCAPA EL TIEMPO

Ja, ja, ja. Allí estábamos. Cuatro artistas sin futuro. Un escritor de servilletas, una pintora de cristales empañados, una escultora de colores y una fotógrafa de canciones. Menudo panorama. A veces, nos juntábamos con un realizador de cortos de mentiras humanas. En fin, nos reuníamos una vez a la semana para intentar generar una revolución artística. Fumábamos muchísimos porros. Nos hacía ser más creativos (y alguna neurona se desprendía). El alcohol estaba siempre presente. Nuestro movimiento iba a ser totalmente innovador. No se iba a parecer a ningún otro. Aunque en realidad bebía de muchas fuentes. Lo primero que queríamos era ponerle un nombre. Le llamaríamos el “nadismo” (la nada). Bueno, ya estaba el nihilismo, su negación y todo ese rollo. Le llamaríamos el “infrarrealismo” (nada que ver con el surrealismo). ¡Que coño! Dejamos el nombre para después. Ahora venía lo más difícil, ¿en que iba a consistir? ¿Cuáles eran sus principios, sus dogmas, sus líneas maestras…? Pues no lo teníamos muy claro. Íbamos a ser anárquicos (ups, no se podía repetir: el anarquismo ya existía). ¡Ya está! Lo relacionaríamos con algún movimiento político. Eso siempre funciona. ¡Una mierda! O eres artista o eres político pero no se puede mentir en dos campos distintos. En fin, que allí seguíamos fumando, bebiendo y de vez en cuando echando un polvo (yo tenía ventaja, me gustaba ser artista). Con el tiempo nos aburrimos. No éramos artistas de verdad. Necesitábamos comer. Ahora somos un banquero estafador, una prostituta de alto standing, una limpiadora por horas y una enfermera con tendencias suicidas. Menudo panorama. Ya no nos juntamos. Cada uno se fuma los porros en su casa. El realizador está nominado para noséque premio de la academia de nosecuantos. Se nos escapa el tiempo.

jueves, 22 de enero de 2009

CRISIS DE IDENTIDAD

En estos días he releído a Kerouac, Burroughs y Ginsberg. Menuda panda de cabrones. Son autores que han reflejado muy bien mi vida. Me gustan por eso. Han fotografiado muy bien mi historia. Esos viajes por el mundo de la droga, esa caída del pedestal, esa filosofía sobre los ideales y la realidad. En fin, ahora estoy buscando autores que expresen igual de bien mi estado vital actual. Bueno, en realidad estoy buscando mujeres nuevas. Se me está acabando la batería. He perdido mi fuerza interior. Tampoco me apetece pelear ni cambiar de lugar con tanta frecuencia. Tal vez sea porque ya no me tengo que buscar la vida como antes. Creo que la solución está en cambiar de mujeres. Hace años cambié el whiskie por la cerveza. Me emborracho igual. Por eso creo que si cambio de chicas, en el fondo, todo seguirá igual pero las consecuencias serán más llevaderas. Lo ideal sería que fueran jóvenes. Las que son de mi edad ya las conozco. Crecimos juntos. Pensábamos que nos íbamos a comer el mundo. Ahora están igual de jodidas que yo. Las jovencitas tienen que ser mejor. Seguro. Siempre tienen ganas de follar porque no saben que en realidad es como el respirar. Cuando aguantas la respiración, cuentas hasta 30 y consigues recuperar el aliento se convierte en algo divertido. Es un juego. No es peligroso. Respiras cuando quieres. Sin embargo, habitualmente respiramos sin apreciarlo. No estamos 24 horas pendientes de nuestra respiración. Pues lo mismo pasa con el sexo. Reflexionad sobre ello. Las jovencitas lo ven como un juego y lo disfrutan, es algo divertido. A mi ya me está comenzando a preocupar el dejar de respirar. Bueno, mientras espero a alguna jovenzuela seguiré releyendo mis libros amarillentos. Ah, si sabéis de alguna le podéis dar mi dirección.

lunes, 12 de enero de 2009

PAN PARA HOY Y HAMBRE PARA MAÑANA

No me gusta la política. No soy de izquierdas ni de derechas. Cuando era joven era de izquierdas y cuando te haces mayor dicen que piensas como los de derechas. No quiero ser de derechas. No me gusta seguir ningún –ismo. No me acerco a ninguno. Soy un egoísta. Me preocupo de lo mío. Ya pasó el tiempo de buscar banderas y de luchar por los demás. El mundo está jodido. No tiene remedio. Lo estamos jodiendo entre todos. Da lo mismo en el lado que estés, siempre estarás jodiendo a alguien inocente en el otro lado. Esos son los míos: los inocentes. Los niños, las mujeres, los tullidos, los desgraciados, los pobres, los ignorantes…. A lo mejor lucharía por ellos. No tienen culpa y no pueden defenderse. Además, no se pueden organizar. No hay nadie que haya inventado ningún partido ni ideología para ellos. Sólo hay una cosa que une a los desfavorecidos en este mundo: el hambre. De eso si que entiendo. Une mucho pero no ayuda. Te deja sin fuerzas para pelear. Tienes que sacar tu resistencia interior y no siempre sirve para sobrevivir. Ahora tengo de todo. Nunca me olvido de los que no tienen para comer. Es mi única ideología: comer y luchar. Así que no pienses que formas parte de un movimiento de lo más revolucionario. Ya está todo inventado. Hasta el hambre. Déjate de política y echa una mano a los que no tienen fuerza. ¿Qué tal tu fiestecita de nochevieja? ¿Te han traído muchos regalos esta navidad? ¿Es tiempo de amor y esperanza?

Salud!

jueves, 8 de enero de 2009

MUJERES, MUJERES, MUJERES

Nunca lo hubiera imaginado. Es la más bonita de todas. Es la que siempre sabe cómo hay que disfrutar. Es la única que me aguanta. Lo aguantaba todo: mis prolongadas ausencias, mis borracheras, mis malas resacas y mi charlatanería. Lo que no soportaba era que me hablaran otras mujeres. Eso no le había preocupado hasta ahora. Creo que no se había parado nunca a mirar a mi alrededor y por eso no se había dado cuenta de que hay mujeres que me hablan. Es lo malo que tiene ir siempre al lado de alguien que va subido en una nebulosa. Haces cosas y no sabes que las haces. Me figuro que tal vez se deba a que es la única tía a la que le he dedicado más de cinco minutos en profundidad. Ella sabe lo que pienso y por qué lo pienso. Eso la convierte en una parte de mí. Cuando no tengo las cosas claras le consulto para ver que decisión tomar o como enfocar un asunto. Todo ocurrió el día en el que le dije a la rubia que me encantaban sus esculturas. Eran esculturas de mujeres desnudas. Mi debilidad son las mujeres. Para mí sólo hay algo mejor que las chicas: las mujeres desnudas. Estuvimos en su estudio durante un par de horas. Todo fueron risas, copas y divagaciones sobre tal o cual movimiento artístico. Nos lo pasamos bien. Nos despedimos de la rubia. En cuanto salimos al rellano me dijo: - Cariño. Yo le dije: - Si...y de pronto vi como cinco uñas afiladas me rajaban la cara igual que cinco bisturís. No era muy guapo pero mi cara había estado conmigo desde que nací. La apreciaba. Era lo primero que veía por las mañanas. Fuimos a urgencias. Me tocó una enfermera con algún tipo de adicción. Ahora mi rostro parece un cuadro picasiano y las chicas no me suelen hablar mucho (ni vestidas ni desnudas). A ella se le ve mucho más feliz.