... Entonces levanté la mirada. Clavado a la pared detrás del mostrador había un pedazo de cartón con una rotunda frase escrita en letras grandes:
NO LE DEN DE COMER A CHINASKI.
Salí de la cafetería. Atravesé el patio de carga, luego salí al callejón. Me crucé con otro vagabundo.
- ¿Tienes un cigarro, colega?.
- Sí.
Saqué dos, le di uno y yo tomé el otro. Se lo
encendí, luego encendí el mío. El se fue hacia el este y yo hacia el oeste (Factotum) Bukowski.
Ja, ja, ja. Allí estábamos. Cuatro artistas sin futuro. Un escritor de servilletas, una pintora de cristales empañados, una escultora de colores y una fotógrafa de canciones. Menudo panorama. A veces, nos juntábamos con un realizador de cortos de mentiras humanas. En fin, nos reuníamos una vez a la semana para intentar generar una revolución artística. Fumábamos muchísimos porros. Nos hacía ser más creativos (y alguna neurona se desprendía). El alcohol estaba siempre presente. Nuestro movimiento iba a ser totalmente innovador. No se iba a parecer a ningún otro. Aunque en realidad bebía de muchas fuentes. Lo primero que queríamos era ponerle un nombre. Le llamaríamos el “nadismo” (la nada). Bueno, ya estaba el nihilismo, su negación y todo ese rollo. Le llamaríamos el “infrarrealismo” (nada que ver con el surrealismo). ¡Que coño! Dejamos el nombre para después. Ahora venía lo más difícil, ¿en que iba a consistir? ¿Cuáles eran sus principios, sus dogmas, sus líneas maestras…? Pues no lo teníamos muy claro. Íbamos a ser anárquicos (ups, no se podía repetir: el anarquismo ya existía). ¡Ya está! Lo relacionaríamos con algún movimiento político. Eso siempre funciona. ¡Una mierda! O eres artista o eres político pero no se puede mentir en dos campos distintos. En fin, que allí seguíamos fumando, bebiendo y de vez en cuando echando un polvo (yo tenía ventaja, me gustaba ser artista). Con el tiempo nos aburrimos. No éramos artistas de verdad. Necesitábamos comer. Ahora somos un banquero estafador, una prostituta de alto standing, una limpiadora por horas y una enfermera con tendencias suicidas. Menudo panorama. Ya no nos juntamos. Cada uno se fuma los porros en su casa. El realizador está nominado para noséque premio de la academia de nosecuantos. Se nos escapa el tiempo.
Nunca lo hubiera imaginado. Es la más bonita de todas. Es la que siempre sabe cómo hay que disfrutar. Es la única que me aguanta. Lo aguantaba todo: mis prolongadas ausencias, mis borracheras, mis malas resacas y mi charlatanería. Lo que no soportaba era que me hablaran otras mujeres. Eso no le había preocupado hasta ahora. Creo que no se había parado nunca a mirar a mi alrededor y por eso no se había dado cuenta de que hay mujeres que me hablan. Es lo malo que tiene ir siempre al lado de alguien que va subido en una nebulosa. Haces cosas y no sabes que las haces. Me figuro que tal vez se deba a que es la única tía a la que le he dedicado más de cinco minutos en profundidad. Ella sabe lo que pienso y por qué lo pienso. Eso la convierte en una parte de mí. Cuando no tengo las cosas claras le consulto para ver que decisión tomar o como enfocar un asunto. Todo ocurrió el día en el que le dije a la rubia que me encantaban sus esculturas. Eran esculturas de mujeres desnudas.Mi debilidad son las mujeres. Para mí sólo hay algo mejor que las chicas: las mujeres desnudas. Estuvimos en su estudio durante un par de horas. Todo fueron risas, copas y divagaciones sobre tal o cual movimiento artístico. Nos lo pasamos bien. Nos despedimos de la rubia. En cuanto salimos al rellano me dijo: - Cariño. Yo le dije: - Si...y de pronto vi como cinco uñas afiladas me rajaban la cara igual que cinco bisturís. No era muy guapo pero mi cara había estado conmigo desde que nací. La apreciaba. Era lo primero que veía por las mañanas. Fuimos a urgencias. Me tocó una enfermera con algún tipo de adicción. Ahora mi rostro parece un cuadro picasiano y las chicas no me suelen hablar mucho (ni vestidas ni desnudas). A ella se le ve mucho más feliz.
Reescritura de ASI NOS VA, publicado el 23/11/2007Nunca he querido seguir la corriente. Nunca he querido ser famoso. Sin embargo, ahora lo soy. No puedo ir tranquilo a tomar una cerveza, ni al cine, ni meterle mano a una tía sin que se enteren dos millones de personas (aproximadamente). Menos mal que desde el anonimato del blog puedo decir lo que quiera. Puedo utilizar palabras como culo, voyeur , coño, polla, follar, amar, bragas, puta, etc. También puedo tratar temas como el sexo, la droga y la vida y la muerte (y todo esto sin que nadie me diga nada.) Lo malo que tiene lo del blog es que no se me reconoce la calidad de mis escritos. No van acompañados de una campaña publicitaria, de una entrega de premios, de una ronda de entrevistas, de la lectura de pregones en fiestas municipales de mi zona… todo ello muy bien orquestado por mi agente. En fin, esto me gusta mucho más. Me recuerda mis inicios. Me recuerda cuando nadie me conocía y podía ir sin preocuparme por los bares, al cine, a dar un paseo (lo de meterle mano a una tía es más fácil ahora y eso hay que reconocerlo) . Eran los tiempos en los que tenía que trabajar de peón para comer. Ahora no trabajo sólo me exhibo. Nunca he querido ser famoso. Es una pena que la vida no venga como nosotros queremos… y la muerte tampoco.Se me acaba el tiempo,
no la inspiración.
A mi proveedor le gusta quedar en la puerta del cementerio. Dice que es un sitio tranquilo. No hay policía, no hay gente que moleste y no hay mucha luz. Solemos quedar los viernes que tengo algún evento, o tengo que ir a una presentación o dar alguna charla. Dice que es por cuestión de ética. Señala que nunca vendería a la puerta de un colegio o de una iglesia. Un cementerio es algo aséptico. Estoy de acuerdo. Yo no tengo ética. Hay un sutra budista (creo que es el de la observación) en el que se recomienda a los monjes que pasen un tiempo mirando cómo se descompone un cuerpo para ver la caducidad de la vida. Yo no llego a tanto. Siempre tengo que esperar. Mientras estoy allí me he dado cuenta de que en ese recinto se guardan todos los amores y odios, todas las esperanzas y desilusiones, la riqueza y la pobreza, la belleza y la fealdad. Un compañero de calabozo me dijo que tenía la clave de la vida y la muerte. Había llevado a su perra a sacrificar al veterinario. El animal entró ladrando, le pusieron la inyección, dijo !bluf! y se murió. Tardó menos de un segundo. Ese es el límite entre la vida y la muerte: un !bluf! El cementerio es la sociedad más igualitaria. Al final todos somos iguales. La única diferencia en esta vida es la línea de salida. Cada vez que quiero un gramo me tengo que acercar un poco a la muerte.
La mesa de la cocina es un buen lugar. La deposité con cuidado. La tumbé y le levanté el vestido hasta las rodillas. Metí mi cabeza dentro. Tapado por la vestimenta la luz era tenue y hacía calorcito. El calentón que llevaba la chica elevaba la temperatura. Habíamos puesto música melódica (de la que no me gusta). Le bajé las bragas y comencé a lamerle los muslos. Primero lo hice muy despacito. Desde las rodillas hasta su coño. Daba una vuelta y subía de nuevo. Hacía mucho calor ahí dentro. Soy capaz de poner el flujo a punto de nieve con el movimiento de mi lengua. Metí la mano desde atrás y por debajo de sus nalgas. Es una buena postura. Con el pulgar empecé a masajearle el ano. El sudor me caía a borbotones por la frente. Me faltaba el aire. Con el dedo índice y el corazón le separé los labios vaginales y con la lengua le rozaba el clítoris. Ya no oía la música. Ella daba saltitos de placer y me estaba destrozando la mano. Aguanté con la intención de que llegara al orgasmo antes que yo. Oí un !clonc! y mi cabeza comenzó a girar. Un dolor punzante me cruzó desde la coronilla hasta la lengua. Peleé por salir de debajo del vestido. Cuando emergí de las profundidades me encontré de frente a su madre blandiendo una sartén de 50 cm de diámetro. Nunca he entendido a las mujeres. La semana pasada le encantó ¿por qué no quería lo mejor para su hija?
Este fin de semana alguien me invitó a una fiesta. Me dijeron que era una reunión de artistas. No tenía ningún plan. Me pareció novedoso. Además, siempre he oído que allí se juntaban artistas con modelos. Fui a ver si pillaba algo. Una borrachera o una tía. Luego me enteré que la invitación era porque pensaban que podía aportar cierto glamour al evento. Una vieja gloria eleva el caché. Decían que manejaba bien las palabras. Que podía hacer historias. Sinceramente pienso que esperaban a un cómico y se encontraron conmigo: un viejo con verborrea. El caso es que allí estaba con mis cigarros, mi copa de vino y mis vaqueros desgastados. El lugar estaba lleno de poetas y de aprendices de modelos. Ninguno había llegado a nada todavía. Premios literarios menores, algún casting para pasarelas de segunda fila, publicaciones en revistas especializadas, posados para catálogos de venta por correo de ropa interior… Las críticas volaban por el aire. Todos se criticaban ("sin ánimo de ofender" apuntillaban). Todos conocían la obra de los demás. No oí un comentario positivo en toda la noche. Ninguno de los poetas había escrito nada nuevo. Todos estaban influenciados por algún autor, por cierta obra, por una corriente… Lo malo es que nadie se atrevía a expresarlo claramente. Lo disfrazaban todo de originalidad. En realidad eran "fusionadores", "mezcladores", "carroñeros" de los trabajos de otros genios anteriores. No podían reconocerlo ni asumirlo. Así que cogí mis servilletas, mis cigarros y me fui a casa con una morena de tetas pequeñas que pensaba que eso de escribir en papelitos era algo original. Ya no voy a más fiestas.
La otra noche subí a la terraza a tomarme mi cerveza. La mayor parte de mi vida la paso de noche y nunca me había fijado en que en el cielo hay estrellas. Siempre voy mirando hacia el suelo. Sólo miro hacia arriba cuando después de caerme me levanto. Suele ser por las mañanas. Sin embargo, esta noche si las he visto. He notado que además estaba la luna. No me interesa la luna. Es más grande, ocupa más sitio, da más luz y parece que manda sobre las estrellitas. Ellas si me importan. Me han recordado a nosotros. Hay millones. Siempre te fijas en una más que en otras. Eliges y no sabes por qué. Es tu estrellita. La que te da fuerza. La que mantiene tu atención en un instante único. Te llega su luz y te ilumina. Parece increíble pero es así. Está lejísimos pero es tu estrella. Te atrae. A pesar de los kilómetros te atrae. Sin embargo, no es recíproco. Allí está. Tan tranquila. No tienes ningún efecto sobre ella. Estoy seguro de que las estrellas no se fijan en nosotros. O a lo mejor si. A lo mejor deciden a quien van a iluminar, que mirada van a atraer, a quien van a proteger… Hacen una reunión en el ocaso y deciden quién le toca a cada una. Por eso hay millones. Lo único que sé es que tengo mi estrellita y ahora todas las noches la busco. Las noches nubladas me siento amargo. Seguro que es la luna envidiosa la que decide cuando tiene que haber nubes y cuando no. Alguien habrá escrito sobre esto y mucho mejor pero mi estrellita sabe lo que quiero decir.
Eran dos perros muy flacos. Tan flacos que no daban ni sombra. Él era ralo y con las orejas grandes. Ella las tenía pequeñas y un rabito acabado en forma de plumero. Las pulgas los utilizaban de transporte. Ya se sabe: a perro flaco todo son pulgas. No les importaba. Comían lo que la gente les daba. Les gustaba ir a las terrazas de los bares. Se daban buenos festines. En invierno era otro asunto y tenían que cambiar de estrategia. Acudían a la puerta de los colegios. Nunca fallaba. Cuando llovía buscaban cobijo en un portal, o debajo de un banco del parque e incluso debajo de algún coche aparcado (más de un susto se habían llevado). Lo importante era estar juntos. Ya conocían el centro de la ciudad y dos barrios periféricos. De vez en cuando se llevaban una patada de algún niño acomplejado. Eran perros. A veces, se cruzaban con perros acompañados de sus dueños. Los peores eran los que tenían cara de cerdito. Mucho diente y poco cerebro de perro. Esos no aguantarían más de dos días sin sus dueños y en la calle. Eran felices. Se pasaban el tiempo olisqueándose el culo y de aquí para allá. Un día, detrás de un árbol y sin avisar, apareció un agente de la perrera municipal. Trincó a la perrita. Se la llevaron y la enjaularon. Los perros vagabundos no pueden estar sueltos ¿Por qué? Pues que cojones voy a saber. Así son las cosas. ! Que vida tan perra!
Estaba haciendo mi ronda diaria. Era el tercer bar que visitaba. Todavía era temprano y había poca gente. Allí sólo nos hallábamos el camarero, un grupo de jóvenes, una puta cincuentona y yo. Me pusieron lo de siempre: una cerveza. Empecé a escribir en una servilleta. Me paré a la mitad. No tenía claro lo que iba a garabatear. Me fijé en el grupo. Dos chicos y dos chicas. Más o menos de veinte años. En plena flor de la vida. Sin pasado y con mucho futuro. ! Que puta es la vida!!Ya se enterarán! Una de ellas dijo: ¿!eh viejo!, quieres una copa? No me pude negar. Tenía unas tetas grandes pero no exageradas, como me gustan. Me acerqué. Me preguntaron que a que me dedicaba. Comencé a contarles anécdotas. Las copas iban cayendo conforme íbamos hablando. No tenían mucho aguante. Se notaba la inexperiencia. Se pedían combinados. El alcohol hay que tomarlo solo para que siente bien y en soledad para que siente mejor (es una opinión). Yo seguía con mis whiskies. La de las tetas grandes hablaba mucho. Por eso me decidí por la de los pechos pequeños. Los chicos hacía tiempo que habían desaparecido de escena. Se habían fumado unos porros y estaban manteniendo la pose. Al cabo de un rato salieron a pelearse a la calle. En ese momento les dije a las chicas que si tenían un sitio donde ir. Compartían piso. Me follé a la de los pechos pequeños. La otra hablaba demasiado pero se quedó mirando. ! Que malo es tener mucho pasado y poco porvenir!
Mi agente sigue empeñada en que escriba cosas de amor. Nunca en mi vida he escrito un puto poema y mucho menos de amor. Se nota que me ha conocido ahora. No estuvo cuando comía cada dos días, cuando me juntaba con los traficantes del barrio (que se creían grandes capos hasta que salían las pistolas y todos se daban cuenta de que eran como nosotros), cuando trabajaba para beber y bebía para trabajar. En esa época estaba con las mujeres que quería estar. Se presentaban sin más. No las esperaba y ellas aparecían. Nunca se quedaban. Sólo conectaba con las que querían pasear bajo la lluvia. Esas eran las que me agradaban. No me gusta la gente que se esconde cuando comienza a llover. Tal vez sea porque nunca he tenido un sitio donde guarecerme. Me pasaba el día mirándome por dentro y peleaba por gusto (a veces por necesidad). Tenía mucha fuerza, dormía mucho y siempre iba persiguiendo al viento y cambiando de ciudad. Ahora me levanto y lo primero que hago es buscar entre las colillas. Me lavo la cara cuando quiero. No defiendo ninguna causa justa. Los bares los frecuento para conseguir buenas historias no para emborracharme. Cada vez me emborracho menos en casa. Las mujeres ya no vienen a mí. En fin, mi vida ha cambiado pero sigo siendo el mismo. Nunca escribiré un poema. En cuanto a lo del amor… tal vez esté enamorado de mi agente y ella lo nota. ! Mierda de kilómetros!
¿Quién soy? Pues soy el hombre con el que no te gustaría que saliera tu hija. Soy aquel con el que a tu hija le gustaría salir. Soy el que no quieres que se acerque a tu mujer. Soy al que a tu mujer le gustaría arrimarse una noche que te dice que se ha ido con sus amigas. Soy el que no te gustaría tener como enemigo. Soy al que a tus amigos les gustaría invitar a una cerveza. Soy el que no le gusta trabajar. Soy al que no le caen bien los compañeros de trabajo. Soy el que no tiene dios. Soy al que le vendría bien un poco de fe. Soy el que ha probado todos los vicios. Soy el que no tiene ninguna adicción (sólo leer). Soy el mejor. Soy libre. ! Ya está bien de hablar de mi! ¿Y tú? ¿Quién eres?...
Fallece una mujer de 55 años, embestida por un ciervo de su propiedad
EUROPA PRESS. 14.11.2007
Ocurrió ayer por la tarde en la localidad leonesa de Astorga.
La mujer se disponía a alimentar al animal, que estaba en celo.
Una mujer de 55 años, cuyas iniciales corresponden a R.M.G, falleció yer tarde en su domicilio de la calle Zapata de Astorga (León) tras ser embestida por un ciervo de su propiedad.
Según informó la Policía Local de Astorga, el suceso se produjo a primera hora de la tarde, cuando la fallecida fue a dar de comer al animal que la embistió hasta provocarle la muerte. Además, según las mismas fuentes, el animal, que pesaba alrededor de 200 kilos, estaba en celo y con agresividad.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron los agentes municipales, alertados por el marido de la fallecida, quienes dispararon dos tiros para alejar al animal de su propietaria.
Posteriormente, los sanitarios del centro de salud de Astorga, que acudieron al domicilio, certificaron la muerte de la mujer. (www.20minutos.es)
Siempre me ha gustado mirar. Soy un voyeur y lo reconozco. No me cuesta trabajo mirar. El otro día mientras me tomaba una cerveza en el balcón me puse a observar a la vecina de enfrente. Tiene la bella costumbre de serle infiel a su marido. Era miércoles y ese día le tocaba hacérselo con un tío bajito que ya era la tercera vez que venía. De pronto, su marido llegó a casa. Se lió la de dios es cristo. A la mujer le empezaron a llover hostias. Cogí el teléfono para llamar a la policía. Tuve que colgar. ¿Llamaba y decía que estaban pegando a una mujer? O ¿llamaba y decía que a un tío lo había engañado su mujer? La verdad es que no tenía muy claro quién era la víctima. Así que hice lo mejor que podía hacer. Al día siguiente, por la mañana, cuando el marido se fue a trabajar me pasé por allí...
TENÍA 10 MESES CUANDO VIVIÓ EL NAUFRAGIO
Muere una de las dos últimas supervivientes del naufragio del 'Titanic'
EDUARDO ÁLVAREZ DPA
LONDRES.- Una de las dos últimas supervivientes del hundimiento del "Titanic", Barbara Dainton, murió a los 96 años, el pasado 16 de octubre. Apenas tenía 10 meses cuando subió a bordo del crucero de lujo y, por lo tanto, era de los pasajeros más jóvenes del barco que se hundió en 1912.
De esta manera, Millvina Dean, de 95 años, es ahora la última británica y posiblemente la última superviviente en todo el mundo de aquella catástrofe.
Dean tenía tan sólo diez semanas cuando el "Titanic" se hundió. El barco fue botado en Southampton, ciudad al sur de Inglaterra donde comenzaba el trayecto rumbo a Nueva York del viaje inaugural que se había programado.
En la noche del domingo 14 de abril de 1912, a las 23.40 (según la franja horaria en la que se encontraba el navío), el "Titanic" colisionó contra un iceberg. Sólo dos horas y 40 minutos más tarde se hundiría para siempre.
Cuando el capitán y los oficiales de mando del transatlántico fueron plenamente conscientes de lo que iba a suceder, y de que nada podía evitar la tragedia debido a lo lejos que se encontraba de su posición la embarcación de socorro más cercana, se inició uno de los planes de salvamento más terribles de la Historia, por cuanto implicaba una despiadada selección natural entre los pasajeros que conducía a más de la mitad a una muerte segura, cierta e irremediable.
La verdadera razón de la magnitud de la tragedia respondió a la codicia y voracidad humanas. El diseño del navío requería de 48 botes para garantizar la seguridad, pero sus responsables decidieron rebajar la cifra a 16, para que no ocuparan demasiado espacio en cubierta y sintonizaran más con la estética buscada. Por ello, el número de supervivientes del Titanic apenas superó los 1.100 mientras que los muertos accedieron a 1.529 entre pasajeros y tripulantes.
Barbara Dainton logró sobrevivir porque su madre y su hermana mayor la trasladaron a uno de los botes de emergencia. La fallecida era oriunda del pueblo costero de Bournemouth, en el sur de Inglaterra. Poco después del naufragio, ella y su familia regresaron a su país. Su padre no pudo acompañarlas porque murió durante el naufragio.
Al igual que Millvina Dean, tampoco Barbara Dainton tenía recuerdo alguno de la catástrofe, debido a que eran tan sólo bebés cuando tuvo lugar la tragedia.
La estadounidense de origen sueco Lillian Gertrud Astlund, fallecida en mayo de 2006 a los 99 años, era considerada la única persona que aún poseía recuerdos personales de la tragedia. Tenía cinco años cuando perdió a su padre y a tres hermanos en el hundimiento del transatlántico.
La familia norteamericana regresaba a su casa desde Suecia y decidió hacer la mayor parte del viaje en el "Titanic", fascinada por la que se anunciaba como la mejor aventura marítima de todos los tiempos.
Millvina Dean, nacida el 2 de febrero de 1912, era la pasajera de menor edad del barco. Viajaba en tercera clase con sus padres y su hermano mayor. Sus padres querían abrir una tienda de tabaco en Estados Unidos.
http://www.elmundo.es/elmundo/2007/11/12/obituarios/1194865636.html?a=cc1061f0db58ca0efbb0ce32036ba010&t=1194880644
Una abuela golpea a la maestra que envió a su nieta a casa porque tenía liendres
AGENCIAS. 07.11.2007
Ha sucedido en la localidad pacense de Helechosa de los Montes.
La maestra había alertado reiteradamente a la familia sobre las malas condiciones higiénicas de la niña.
La Consejería de Educación ha iniciado una inspección.
La abuela de una alumna de cinco años ha agredido verbal y físicamente a una maestra del colegio Faustino Plaza Guijarro, de Helechosa de los Montes (Badajoz), por haber mandado a su nieta a casa en repetidas ocasiones porque tenía liendres.
La maestra había enviado a la niña a casa varias veces porque sus condiciones higiénicas no eran apropiadas
Los hechos ocurrieron el lunes a la salida del colegio, cuando la abuela asaltó a la maestra, propiciándole golpes, insultos y un empujón que la llevó hasta la pared, según informó el delegado provincial de Educación en Badajoz, Enrique Pérez.
Según ha relatado, la maestra había alertado a la familia de que las condiciones higiénicas de la niña no eran las apropiadas para la convivencia con el resto de los alumnos, por lo que había mandado a la niña en varias ocasiones a casa, aunque ésta regresaba en la misma situación.
Tras la agresión de ayer, la Consejería de Educación inició inmediatamente el protocolo de actuación rápida y una inspección educativa en el centro.
Esta mañana me ha tocado llevar a mi nieto al colegio. Cuando lo he visto con sus compañeros me he preguntado sobre su futuro. Se moverán en una sociedad en la que la pérdida de valores pasa desapercibida. ¿No nos damos cuenta de que se están perdiendo los valores que fundamentan al ser humano?. ¿Dónde está la magia de los bares?. Como decía la canción: no hay nada como el calor del amor en un bar. Los bares siempre han sido refugio de poetas, parejas, solitarios, grupos, gente alegre, gente triste... La sensación de pertenecer a esta sociedad es proporcional al número de camareros que te conocen por tu nombre. Este mundo se está viniendo abajo. Ahora los bares pertenecen a alguien en algún lugar muy lejano (a lo mejor en otro país)y que ha tenido la idea de decorar del mismo modo varios locales a lo largo de la geografía. Son locales asépticos. Ya no tienen el paso de los años en sus mesas. Es cada vez más difícil encontrar las inscripciones que te servían de lectura mientras esperabas (Juan ama a Teresa, aquí estuvo..., las jerarquías son una porquería,etc.). Hay un camarero/a distinto cada semana. Siempre hay papel en los baños. Tienen nombres poco originales y de ascendencia foránea (¿dónde están Casa Braulio y el Mesón Cuenca?). Te tienes que levantar a por tu copa, ya no se toman la molestia de traértela. Todos los camareros visten igual, los locales son iguales, las ciudades también son iguales, no sé si estoy aquí o allí. Me encuentro perdido en los bares y eso nunca me había pasado. En este mundo en el que nos hemos vuelto más agresivos, que nos pegamos de hostias por todo y con cualquiera, no nos movilizamos para protestar por la desaparición de los bares. Ahora nos han dado de todo. Tenemos mp3, incluso mp4, dvd, televisores de plasma, PSP, etc. Nos han dado todo esto para que nos quedemos en casa. Ya no vamos al cine, no salimos a relacionarnos con los demás en las discotecas / pubs, no escribimos sobre papel y no follamos si no tenemos la direccion de correo electrónico antes.El próximo paso es quitarnos los bares. Amigos y amigas esto tiene muy mala pinta. Por eso os convoco a todos para que este sábado nos manifestemos en contra de la desaparición de los bares. Aquí va mi llamamiento: !Desobediencia civil ! Que todo el mundo se emborrache el sábado en el bar de su barrio (mirad bien si queda alguno)y que acuda borracho el lunes a trabajar. De este modo, se enterarán de que no nos gusta su plan para que nos alienemos consumiendo en centros comerciales y plazas públicas. Nos gusta que nos conozcan por nuestro nombre. HANK
Cinco días de vacaciones pagadas por diez años de trabajo
El Gobierno chino estudia el borrador de la nueva normativa laboral sobre el derecho a vacaciones remuneradas
EP - Pekin - 06/11/2007
Sólo para funcionarios públicos y trabajadores de empresas. Las vacaciones pagadas comenzarán a ser reconocidas en China para un selecto club si prospera el borrador sobre la nueva normativa laboral que actualmente prepara el gobierno, según ha informado hoy en su web el periódico Shanghai Daily. Lejos de ser prometedor, el texto sólo reconoce el derecho a cinco días libres remunerados durante los diez primeros años de vida laboral; a diez días cuando se supere la década hasta alcanzar un límite previsto de 15 días de vacaciones remuneradas después de 20 años de trabajo. Una ley defiende la existencia de ese derecho desde hace 12 años, pero la ausencia de una regulación específica impide su aplicación.
Desde ayer y hasta el próximo 16 de noviembre la Oficina de Asuntos Legales, dependiente del Consejo de Estado (ejecutivo), estará abierta a las propuestas particulares, según el rotativo. Aunque es un importante avance en los derechos de los trabajadores chinos, la mejoría no puede definirse exactamente de espectacular.
El diario ha aclarado que no es necesario haber trabajado siempre para el mismo empleador, con un año bastará, aunque no ha especificado si el cómputo de años se realizará desde la entrada en vigor de la ley o según la vida trabajada de cada ciudadano.
Además, indica, los empleadores no podrán ofrecer como días pagados los incluidos en las "semanas doradas" de vacaciones (tres días que se suman a otros cuatro correspondientes a dos fines de semana con ocasión del Año Nuevo Chino, el Día del Trabajo y el Día Nacional).
Establecidas al principio de esta década, las "semanas doradas" han hecho correr ríos de tinta, ya que aunque inicialmente se consideraron una gran idea que permitía a los chinos viajar por el país y, de paso, aumentar el consumo interno, en los últimos años las críticas se han multiplicado porque el flujo de turistas es tal que las comunicaciones e infraestructuras nacionales no pueden absorber la demanda, los precios se disparan y muchos empiezan a optar por quedarse en casa. La aprobación de una norma específica que establezca el número de vacaciones contribuiría, pues, a acabar también con el debate. http://www.elpais.com/articulo/economia/dias/vacaciones/pagadas/anos/trabajo/elpepueco/20071106elpepueco_4/Tes
No hay nada mejor que la pereza. Levantarse un domingo con resaca y no hacer nada hasta la hora de dormir.Bueno, si hay algo mucho mejor: la pereza en el trabajo. Ver como los demás trabajan mientras tú te tocas los huevos y desapareces de escena. El otro día me crucé con una novia que no veía desde hace 20 años. Seguía teniendo esos ojos verdes. Ahora tenía dos bolsas de té debajo de ellos. Su culo no era tan firme como antes. Ahora lo tenía gordo y feo y no le cabía en la falda. Las piernas se le habían hinchado. A su lado iba un tío gordo, calvo y bajito. Supongo que era su marido. La vida la había jodido igual que a mí. Es curioso que la persona que primero te hace reír, luego cuando te deja te hace llorar, 20 años después te haga sonreír. Me iba a acercar para decirle todo esto pero...me dio pereza.
Cuando era jóven solía pasar los días y las noches en los bares. Me emocionaba antes de comenzar un fin de semana largo. Era la excitación de la cacería. Desde hace años, con Internet, todo es mucho más cómodo. No me tengo que arreglar ni que pagar las consumiciones más caras. No tengo que aguantar que las niñas se rían de mi. No hay riesgo de peleas ni navajazos. De hecho, ahora mismo estoy en calconcillos rascándome un huevo. Tengo la bebida barata, la música que yo quiero, tías que quieren hablar conmigo (cuando se cansan se desconectan de la red) y no hay peligro de coger el coche borracho. Al final termino la noche igual que cuando pasaba los días y las noches en los bares... en el water.