jueves, 4 de septiembre de 2008

MEDALLISTA OLIMPICO

Tampoco me gustan los deportes. Bueno, estoy mintiendo. Me gustan los deportes individuales. No me gustan los de equipo. Responden a una estrategia marcada por alguien jerárquicamente superior (en este caso el entrenador). Se dice que el objetivo de los deportes de equipo es fomentar los valores como la participación, el compañerismo, el buen humor, etc. ! Una mierda! Desde pequeño me he dado cuenta de que en los equipos siempre hay alguien que destaca. Esos son los que realmente llaman la atención. Y también me he dado cuenta de que hay alguien que trabaja para los que destacan. Sólo hay un deporte que me apasiona y que he practicado: el boxeo. Me parece lo más cercano a la especie humana. En la vida nadie juega en equipo. Todo el mundo lo hace individualmente. Cuando iniciamos una relación de pareja, al final, se transforma en una batalla campal. Siempre buscamos algo contra lo que pelear. Lo hacemos solos. Sin ayuda de nadie. Hay gente que aguanta un asalto y hay gente que muere peleando. Admiro a los dos. No soporto a la gente que no lucha. Trato de evitarlos. Antes pasaba los días peleando en los bares, en la calle o en el cuadrilátero. Ahora voy a los bares donde hay poca gente, en la calle me fijo en las jóvenes y ya no quedan cuadriláteros dónde combatir. De todos modos, pienso que no puedo dejar de luchar. He tomado una decisión. Voy a ser entrenador. Le voy a enseñar a otros los trucos, las técnicas y las puertas traseras para pelear siempre a la contra. Si quieren saber sobre el amor… que le pregunten a otro.

1 comentario:

EfeR Soto dijo...

El mundo: un enorme cuadrilatero.
!buena!

La vida la puedes pasear con alguien... pero al mundo, uno se enfrenta solo.