martes, 21 de octubre de 2008

AMOR BAJO LA LLUVIA

Estaba lloviendo. Me fumé un cigarrito. Me gusta fumar mientras veo llover. No me asusta el agua. Bueno, sólo si está en un vaso. Bajé a la calle y comencé a caminar. A la gente le da miedo la lluvia. Es el mejor momento para pasear. No hay nadie. Te encuentras almas en pena con mucha prisa. Todos van corriendo hacia algún sitio pero nadie se para a disfrutar de la lluvia. Bajando el boulevard me estampé contra una tía de unos veintisiete años más o menos. Se rió por el encontronazo. La verdad es que no le vi la gracia al asunto. Lo que si me llamó la atención es que su camiseta estaba muy pegadita a su cuerpo marcando los pezones. Se ofreció para acompañarme a casa. Nunca he usado paraguas. Me parece que es como ponerle en la mano un cartucho de dinamita encendido a un mono. Nos vuelve peligrosos. No le dije que no. Fuimos hablando y poco a poco la proximidad generó confianza. Le agarré de la cintura. En la adolescencia nunca tuve novia. Era una experiencia nueva para mí (si, a mis años). Ir bajo la lluvia paseando con una chica y agarrados de la cintura. Nos pegamos el filete en un portal. Cuando más animado estaba noté unos golpecitos en la espalda. Me volví. Su novio me infló a hostias. La había ido a recoger porque estaba lloviendo. Me fui a casa y me bebí un vaso de agua. Ahora me gustan más los días soleados.

1 comentario:

Aldo Vidal dijo...

Hola..

Que infortunio lo del novio. Seguro que era muy atractiva. Derrpente nos quedamos con las ganas ..jaaj

SALUD!