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viernes, 26 de diciembre de 2008

AHORA LES TOCA A USTEDES

En estas fechas no pienso trabajar sólo pienso en las borracheras. Ahora les toca a ustedes. De la página del 2008 ¿qué relato les gustó más? Espero sus comentarios.Son gratis. Salud para todos/as!!!!

jueves, 6 de noviembre de 2008

SABOR A LUNA

Anoche la luna me dijo que no te quisiera. No le hice caso a esa vieja zorra. Estaba rodeada de estrellas ensangrentadas. Que sabrá ella lo que es el amor. Lo único que sabe hacer es darle cobijo a borrachos y gente de mala muerte. La noche es mala. O buena. Lo que es seguro es que es oscura. Me recomienda que no te quiera porque ella no puede conquistar a nadie. Es envidiosa. La gente normal vive de día. La luna es mala consejera. Menos mal que, a veces, hay nubes que la tapan y nos dan un respiro. La luna está ciega. Y huele mal. No me gusta como huele la luna. Tampoco me gusta su sabor ¿has probado que sabor tiene? Es asqueroso. No te lo recomiendo. Nunca te dejaré de querer por las noches. A lo mejor durante el día si. Por las noches soñaré contigo. A pesar de lo que diga ella nos encontraremos y nos revolcaremos en la distancia. Que se joda la luna. Y las estrellas. El fin de semana pasearemos bajo su luz para que se retuerza de celos. Y a las estrellas !que les follen! Algo engendraremos para que viva de día. Será más fuerte que todos los astros. Ya pensaremos el nombre. Lo más bonito es engendrarlo. He metido esta servilleta en tu bolsillo para que cuando veas cada noche a la luna desde tu ventana te acuerdes de mi. Es una hijadeputa pero siempre está ahí. Hay que aprender a vivir con ella.

sábado, 4 de octubre de 2008

ASÍ NOS VA II

Reescritura de ASI NOS VA, publicado el 23/11/2007 Nunca he querido seguir la corriente. Nunca he querido ser famoso. Sin embargo, ahora lo soy. No puedo ir tranquilo a tomar una cerveza, ni al cine, ni meterle mano a una tía sin que se enteren dos millones de personas (aproximadamente). Menos mal que desde el anonimato del blog puedo decir lo que quiera. Puedo utilizar palabras como culo, voyeur , coño, polla, follar, amar, bragas, puta, etc. También puedo tratar temas como el sexo, la droga y la vida y la muerte (y todo esto sin que nadie me diga nada.) Lo malo que tiene lo del blog es que no se me reconoce la calidad de mis escritos. No van acompañados de una campaña publicitaria, de una entrega de premios, de una ronda de entrevistas, de la lectura de pregones en fiestas municipales de mi zona… todo ello muy bien orquestado por mi agente. En fin, esto me gusta mucho más. Me recuerda mis inicios. Me recuerda cuando nadie me conocía y podía ir sin preocuparme por los bares, al cine, a dar un paseo (lo de meterle mano a una tía es más fácil ahora y eso hay que reconocerlo) . Eran los tiempos en los que tenía que trabajar de peón para comer. Ahora no trabajo sólo me exhibo. Nunca he querido ser famoso. Es una pena que la vida no venga como nosotros queremos… y la muerte tampoco. Se me acaba el tiempo, no la inspiración.

viernes, 3 de octubre de 2008

LA CUENTA ATRÁS

A mi proveedor le gusta quedar en la puerta del cementerio. Dice que es un sitio tranquilo. No hay policía, no hay gente que moleste y no hay mucha luz. Solemos quedar los viernes que tengo algún evento, o tengo que ir a una presentación o dar alguna charla. Dice que es por cuestión de ética. Señala que nunca vendería a la puerta de un colegio o de una iglesia. Un cementerio es algo aséptico. Estoy de acuerdo. Yo no tengo ética. Hay un sutra budista (creo que es el de la observación) en el que se recomienda a los monjes que pasen un tiempo mirando cómo se descompone un cuerpo para ver la caducidad de la vida. Yo no llego a tanto. Siempre tengo que esperar. Mientras estoy allí me he dado cuenta de que en ese recinto se guardan todos los amores y odios, todas las esperanzas y desilusiones, la riqueza y la pobreza, la belleza y la fealdad. Un compañero de calabozo me dijo que tenía la clave de la vida y la muerte. Había llevado a su perra a sacrificar al veterinario. El animal entró ladrando, le pusieron la inyección, dijo !bluf! y se murió. Tardó menos de un segundo. Ese es el límite entre la vida y la muerte: un !bluf! El cementerio es la sociedad más igualitaria. Al final todos somos iguales. La única diferencia en esta vida es la línea de salida. Cada vez que quiero un gramo me tengo que acercar un poco a la muerte.

jueves, 25 de septiembre de 2008

MADRE NO HAY MÁS QUE UNA

La mesa de la cocina es un buen lugar. La deposité con cuidado. La tumbé y le levanté el vestido hasta las rodillas. Metí mi cabeza dentro. Tapado por la vestimenta la luz era tenue y hacía calorcito. El calentón que llevaba la chica elevaba la temperatura. Habíamos puesto música melódica (de la que no me gusta). Le bajé las bragas y comencé a lamerle los muslos. Primero lo hice muy despacito. Desde las rodillas hasta su coño. Daba una vuelta y subía de nuevo. Hacía mucho calor ahí dentro. Soy capaz de poner el flujo a punto de nieve con el movimiento de mi lengua. Metí la mano desde atrás y por debajo de sus nalgas. Es una buena postura. Con el pulgar empecé a masajearle el ano. El sudor me caía a borbotones por la frente. Me faltaba el aire. Con el dedo índice y el corazón le separé los labios vaginales y con la lengua le rozaba el clítoris. Ya no oía la música. Ella daba saltitos de placer y me estaba destrozando la mano. Aguanté con la intención de que llegara al orgasmo antes que yo. Oí un !clonc! y mi cabeza comenzó a girar. Un dolor punzante me cruzó desde la coronilla hasta la lengua. Peleé por salir de debajo del vestido. Cuando emergí de las profundidades me encontré de frente a su madre blandiendo una sartén de 50 cm de diámetro. Nunca he entendido a las mujeres. La semana pasada le encantó ¿por qué no quería lo mejor para su hija?

martes, 23 de septiembre de 2008

FIESTA GRANDE

Este fin de semana alguien me invitó a una fiesta. Me dijeron que era una reunión de artistas. No tenía ningún plan. Me pareció novedoso. Además, siempre he oído que allí se juntaban artistas con modelos. Fui a ver si pillaba algo. Una borrachera o una tía. Luego me enteré que la invitación era porque pensaban que podía aportar cierto glamour al evento. Una vieja gloria eleva el caché. Decían que manejaba bien las palabras. Que podía hacer historias. Sinceramente pienso que esperaban a un cómico y se encontraron conmigo: un viejo con verborrea. El caso es que allí estaba con mis cigarros, mi copa de vino y mis vaqueros desgastados. El lugar estaba lleno de poetas y de aprendices de modelos. Ninguno había llegado a nada todavía. Premios literarios menores, algún casting para pasarelas de segunda fila, publicaciones en revistas especializadas, posados para catálogos de venta por correo de ropa interior… Las críticas volaban por el aire. Todos se criticaban ("sin ánimo de ofender" apuntillaban). Todos conocían la obra de los demás. No oí un comentario positivo en toda la noche. Ninguno de los poetas había escrito nada nuevo. Todos estaban influenciados por algún autor, por cierta obra, por una corriente… Lo malo es que nadie se atrevía a expresarlo claramente. Lo disfrazaban todo de originalidad. En realidad eran "fusionadores", "mezcladores", "carroñeros" de los trabajos de otros genios anteriores. No podían reconocerlo ni asumirlo. Así que cogí mis servilletas, mis cigarros y me fui a casa con una morena de tetas pequeñas que pensaba que eso de escribir en papelitos era algo original. Ya no voy a más fiestas.

sábado, 20 de septiembre de 2008

MIRANDO AL CIELO

La otra noche subí a la terraza a tomarme mi cerveza. La mayor parte de mi vida la paso de noche y nunca me había fijado en que en el cielo hay estrellas. Siempre voy mirando hacia el suelo. Sólo miro hacia arriba cuando después de caerme me levanto. Suele ser por las mañanas. Sin embargo, esta noche si las he visto. He notado que además estaba la luna. No me interesa la luna. Es más grande, ocupa más sitio, da más luz y parece que manda sobre las estrellitas. Ellas si me importan. Me han recordado a nosotros. Hay millones. Siempre te fijas en una más que en otras. Eliges y no sabes por qué. Es tu estrellita. La que te da fuerza. La que mantiene tu atención en un instante único. Te llega su luz y te ilumina. Parece increíble pero es así. Está lejísimos pero es tu estrella. Te atrae. A pesar de los kilómetros te atrae. Sin embargo, no es recíproco. Allí está. Tan tranquila. No tienes ningún efecto sobre ella. Estoy seguro de que las estrellas no se fijan en nosotros. O a lo mejor si. A lo mejor deciden a quien van a iluminar, que mirada van a atraer, a quien van a proteger… Hacen una reunión en el ocaso y deciden quién le toca a cada una. Por eso hay millones. Lo único que sé es que tengo mi estrellita y ahora todas las noches la busco. Las noches nubladas me siento amargo. Seguro que es la luna envidiosa la que decide cuando tiene que haber nubes y cuando no. Alguien habrá escrito sobre esto y mucho mejor pero mi estrellita sabe lo que quiero decir.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

NO LO SÉ

Eran dos perros muy flacos. Tan flacos que no daban ni sombra. Él era ralo y con las orejas grandes. Ella las tenía pequeñas y un rabito acabado en forma de plumero. Las pulgas los utilizaban de transporte. Ya se sabe: a perro flaco todo son pulgas. No les importaba. Comían lo que la gente les daba. Les gustaba ir a las terrazas de los bares. Se daban buenos festines. En invierno era otro asunto y tenían que cambiar de estrategia. Acudían a la puerta de los colegios. Nunca fallaba. Cuando llovía buscaban cobijo en un portal, o debajo de un banco del parque e incluso debajo de algún coche aparcado (más de un susto se habían llevado). Lo importante era estar juntos. Ya conocían el centro de la ciudad y dos barrios periféricos. De vez en cuando se llevaban una patada de algún niño acomplejado. Eran perros. A veces, se cruzaban con perros acompañados de sus dueños. Los peores eran los que tenían cara de cerdito. Mucho diente y poco cerebro de perro. Esos no aguantarían más de dos días sin sus dueños y en la calle. Eran felices. Se pasaban el tiempo olisqueándose el culo y de aquí para allá. Un día, detrás de un árbol y sin avisar, apareció un agente de la perrera municipal. Trincó a la perrita. Se la llevaron y la enjaularon. Los perros vagabundos no pueden estar sueltos ¿Por qué? Pues que cojones voy a saber. Así son las cosas. ! Que vida tan perra!

¿Qué pasa por Salamanca?

jueves, 11 de septiembre de 2008

UN LUCHADOR EXPERIMENTADO

Estaba haciendo mi ronda diaria. Era el tercer bar que visitaba. Todavía era temprano y había poca gente. Allí sólo nos hallábamos el camarero, un grupo de jóvenes, una puta cincuentona y yo. Me pusieron lo de siempre: una cerveza. Empecé a escribir en una servilleta. Me paré a la mitad. No tenía claro lo que iba a garabatear. Me fijé en el grupo. Dos chicos y dos chicas. Más o menos de veinte años. En plena flor de la vida. Sin pasado y con mucho futuro. ! Que puta es la vida!!Ya se enterarán! Una de ellas dijo: ¿!eh viejo!, quieres una copa? No me pude negar. Tenía unas tetas grandes pero no exageradas, como me gustan. Me acerqué. Me preguntaron que a que me dedicaba. Comencé a contarles anécdotas. Las copas iban cayendo conforme íbamos hablando. No tenían mucho aguante. Se notaba la inexperiencia. Se pedían combinados. El alcohol hay que tomarlo solo para que siente bien y en soledad para que siente mejor (es una opinión). Yo seguía con mis whiskies. La de las tetas grandes hablaba mucho. Por eso me decidí por la de los pechos pequeños. Los chicos hacía tiempo que habían desaparecido de escena. Se habían fumado unos porros y estaban manteniendo la pose. Al cabo de un rato salieron a pelearse a la calle. En ese momento les dije a las chicas que si tenían un sitio donde ir. Compartían piso. Me follé a la de los pechos pequeños. La otra hablaba demasiado pero se quedó mirando. ! Que malo es tener mucho pasado y poco porvenir!

miércoles, 10 de septiembre de 2008

EL DUENDE DEL PARQUE

Mi agente sigue empeñada en que escriba cosas de amor. Nunca en mi vida he escrito un puto poema y mucho menos de amor. Se nota que me ha conocido ahora. No estuvo cuando comía cada dos días, cuando me juntaba con los traficantes del barrio (que se creían grandes capos hasta que salían las pistolas y todos se daban cuenta de que eran como nosotros), cuando trabajaba para beber y bebía para trabajar. En esa época estaba con las mujeres que quería estar. Se presentaban sin más. No las esperaba y ellas aparecían. Nunca se quedaban. Sólo conectaba con las que querían pasear bajo la lluvia. Esas eran las que me agradaban. No me gusta la gente que se esconde cuando comienza a llover. Tal vez sea porque nunca he tenido un sitio donde guarecerme. Me pasaba el día mirándome por dentro y peleaba por gusto (a veces por necesidad). Tenía mucha fuerza, dormía mucho y siempre iba persiguiendo al viento y cambiando de ciudad. Ahora me levanto y lo primero que hago es buscar entre las colillas. Me lavo la cara cuando quiero. No defiendo ninguna causa justa. Los bares los frecuento para conseguir buenas historias no para emborracharme. Cada vez me emborracho menos en casa. Las mujeres ya no vienen a mí. En fin, mi vida ha cambiado pero sigo siendo el mismo. Nunca escribiré un poema. En cuanto a lo del amor… tal vez esté enamorado de mi agente y ella lo nota. ! Mierda de kilómetros!

domingo, 7 de septiembre de 2008

RECUPERAR MI VIDA

¿Alguien ha visto mis servilletas? Desde que cumplí los cuarenta decidí poner en marcha mi teoría creativa exponencial. Consiste en que cada vez que voy a un bar cojo cuatro servilletas y en cada una de ellas escribo un relato corto. Me tomo un café por la mañana, una cerveza antes de comer, un café después de almorzar y una cerveza antes de irme a acostar. Mis momentos más productivos son los fines de semana. Me cuesta escribir en los pubs pero me he acostumbrado a la ceguera nocturna. El otro día ocurrió la tragedia. La noche anterior terminé con una tía. Hicimos el amor. A la muy imbécil no se le ocurrió otra cosa que al levantarse abrir la ventana para airear el cuarto. ¿Es que hacía falta airearlo? ¿Qué estaba intentando decir qué huelo mal? ¿Qué tenía que cambiar de aires? ¿Cargar energía y todas esas gilipolleces? El caso es que todas mis servilletas salieron volando. Mi trabajo de los últimos cinco años repartidos por el mundo. !Jodér, yo no quería hacerlo así! Quería que me lo editara mi agente que para eso está buenísima. Juntarlos en un libro, ir a la presentación, hacer lecturas, ventilarme a lectoras a las que les gustara mi escritura. En fin, que el siguiente polvo que le eché no fue lo mismo. Fue rápido y desganado. Os hago un llamamiento para que si encontráis una de mis servilletas por casualidad me la mandéis. Son relatos que la gente interpreta a su manera, le dan una carga de profundidad y reflexión, intentan etiquetar y buscar semejanzas con autores anteriores pero, en definitiva, es mi vida escrita en papelitos y la quiero recuperar. Gracias.

miércoles, 31 de octubre de 2007

¿Y TU QUE VAS A DECIR?

Un médico alemán reúne en un libro las últimas palabras de más de 150 celebridades. La obra se titula 'Ya he cumplido mi misión aquí', última frase que se atribuye a Albert Einstein. Marlene Dietrich se dirigió a un amigo antes de morir y le dijo: "Lo quisimos todo y lo conseguimos, ¿no es verdad?". El doctor H. Halter acompañó a muchos pacientes en sus últimos días. El médico alemán Hans Halter acaba de publicar un curioso libro que reúne las últimas palabras expresadas en el lecho de muerte por más de 150 personalidades conocidas, como el primer ministro británico Winston Churchill, quien al parecer se despidió con un "es todo tan aburrido..." El libro se titula Ya he cumplido mi misión aquí, última frase que se atribuye al genio de la ciencia Albert Einstein, y entre las citas que incluye, figura la serena confirmación de John Lennon, "me han dado", poco antes de morir víctima de los disparos de un enajenado. asegura que mucha gente es capaz de resumir toda su existencia en su frase de despedida de este mundo. Ese es el caso del escritor Oscar Wilde, un derrochador que siempre vivió rodeado de lujo y que en el lecho de muerte en un hotel parisino sorbía champán de una copa rodeado de sus amigos mas fieles. "Muero como he vivido, por encima de mis posibilidades", sentenció antes de morir.
Otros se despidieron incluso con frases románticas de amor, como la leyenda del reggae Bob Marley, que murió de cáncer. "No llores, a mí me va a ir mejor y prepararé para ti un lugar en el paraíso celestial", dijo el cantante antes de cerrar definitivamente los ojos mientras le tomaba la mano su compañera Cindy. Hans Halter ha constatado también, no obstante, que la muerte llega a veces de manera inesperada, de forma que no siempre puede uno preparar sus últimas palabras. Esto fue lo que le ocurrió al poeta galés Dylan Thomas, quién, justo antes de entrar en el coma que le causaría la muerte cinco días después, se dirigió a su amante y le espetó: "Me he bebido 18 vasos de whisky puro. Creo que es todo un récord". (http://www.20minutos.es/)
Hoy he llevado a mi nieto al colegio. Cuando hemos llegado se ha puesto en la fila. Sus mejores amigos y el han comenzado a zumbarse a modo de saludo. Los adultos hemos pensado que sería de utilidad hacer lo mismo en el trabajo. Fichar y tener unos cinco minutos para darnos de hostias, empujones, correr por la oficina y gritar. Sería una buena herramienta para la mejora del clima laboral. Los jefes deberían tener un cuarto de hora. Aunque tal vez no sea buena idea limpiarse el culo antes de cagar.
Doble click en Play para oir la canción

martes, 30 de octubre de 2007

BIENVENIDOS / AS

Agarré mi tarjeta y entré en la cafetería, cogí una bandeja, cuchillo y tenedor, una taza y varias servilletas de papel. me acerqué al mostrador de la cocina. Entonces levanté la mirada. Clavado a la pared detrás del mostrador había un pedazo de cartón con una rotunda frase escrita en letras grandes: NO LE DEN DE COMER A CHINASKI Volví a dejar la bandeja y los cubiertos sin que se dieran cuenta. Salí de la cafetería. Atravesé el patio de carga, luego salí al callejón. Me crucé con otro vagabundo. - ¿Tienes un cigarro, colega? - Sí Saqué dos, le di uno y yo tomé el otro. Se lo encendí, luego encendí el mío. El se fue hacia el este y yo hacia el oeste
(Factotum)