domingo, 3 de agosto de 2008

HAY UNA BUENA BOLSA

Hoy voy a conocer a mi agente literaria. Tres años escribiéndonos cartas pero no nos conocemos en persona. Me ha llamado para hacer una gira de entrevistas por las televisiones. Tuvo la feliz idea de hacer una recopilación de mis relatos y parece que se está vendiendo bien. Llego al aeropuerto. Es más guapa que en las fotos. La imagen congelada mata expresiones, sentimientos, miradas… Vamos a la cafetería y nos pedimos dos cervezas. No tengo mucho tiempo. ¿Te apetece echar uno antes de conocerme mejor? Es una mujer directa. De las que me gustan. ! Venga vamos, lo estaba deseando! Nos metemos en el servicio de mujeres. Siempre están más limpios. Después de los preliminares ella pone una pierna encima de la tapa del váter. Le ataco por detrás. La postura es incómoda porque es más bajita que yo. Parecemos dos equilibristas callejeros. Me siento y ella se pone encima dándome la espalda. Al cabo de un rato se gira. Todo mucho mejor. Ahora nos miramos. !toc, toc, toc!. Es mi culo al golpear en el retrete. !chof, chof, chof!. Es la unión de los sexos. Me ha venido bien la presión en las alturas. Al cabo de un rato se oye !toc, toc, toc! Es la puerta. -! Llevamos media hora esperando!- !Muérete imbécil, no molestes! Tres minutos después otro !toc, toc, toc! ! Que te mueras! Ahora es el tío de seguridad. Mide dos metros por dos metros. Pongo a mi agente como escudo humano y echamos a correr hacia un taxi. No he visto un céntimo de las ventas. Fue un polvo muy rápido. Puedo mejorar. 2

2 comentarios:

Malvin dijo...

qué suerte la de tus personajes, siempre tienen éxito en las cojidas.

besos

Hank dijo...

Si, no veas pero tuvimos que correr de lo lindo. jejejeje